Que difícil decirle adiós al Mundial Sudáfrica 2010, sobre todo cuando una ilusión que tímidamente comenzó a tomar forma en el partido con Nigeria, se quebró de pronto y de la manera más dura! perder en un mundial es doloroso, siempre se puede perder, pero de esta forma??, con este contundente 4 a 0, donde Alemania fue más desde todos los aspectos del juego, manejando los tiempos y entendiendo cada situación del partido, en definitiva un equipo práctico, con un mediocampo argentino que no podía recuperar la pelota, porque tenía a Mascherano como único sostén, con desacoples defensivos y con delanteros que frente a la situación anterior no podían hacer milagros. Tuvo Diego una buena lectura del enfrentamiento con Alemania?, estoy convencido que no, increíblemente abandonó el esquema que había puesto en Múnich el 3 de marzo donde la recuperación en el medio había sido fundamental (amistoso frente a Alemania 1 a 0 a favor de Argentina).
Si analizo el equipo por línea, surgen interrogantes, porque Otamendi de improvisado lateral y no Clemente Rodriguez, auténtico lateral?, porque Mascherano único volante de recuperación, sin nadie que lo ayude?, porque tres delanteros y un volante de creación sin asegurar la recuperación de la pelota?, porque confiar en lo individual sobre lo colectivo, cuando parecía que se había abandonado esa idea? (por lo menos fue lo que yo venía observando), en definitiva nos ganó un equipo, colectivamente sólido, donde a partir de ese funcionamiento permitió “que brillasen” sus individualidades. Se podrá pensar ahora que hubiese sucedido si a los dos minutos Alemania no se pone en ventaja, pero la realidad fue esa, y uno debe analizar sobre lo que pasó y no lo que podría haber ocurrido.
Si este golpe permite sacar conclusiones, y le genera un aprendizaje al futbol argentino, bienvenido sea, sino será un fracaso más, y van…….
Un párrafo aparte para Maradona, al cual vi con extremada lucidez en partidos anteriores, y de ahí mi mayor sorpresa, con la enorme estrechez de interpretación de las necesidades que el partido planteaba, durante y en la planificación previa. Soy un convencido que sin equipo, no existen individualidades que se destaquen, ni siquiera Maradona que fue eclipsante en México /86 lo hizo sin un equipo que lo respaldara, deberemos darnos cuenta que Messi es desequilibrante en los últimos 20 metros y genera espacios que se deberían aprovechar, pero en la Selección Argentina pretendemos que sea él contra el resto, cosa que no ocurre en el Barcelona. En el futbol actual no veo ejemplos de jugadores que solos ganen partidos sin un respaldo colectivo. Se podrán escribir páginas y páginas sobre lo que fue, ó podría haber sido, pero más allá de todas las conclusiones que se puedan sacar desde el análisis razonado y objetivo, siento una gran pena porque recién dentro de cuatro años, podremos volver a ilusionarnos.-